El 31 de enero de 2024 Conyser finalizó el histórico contrato de limpieza viaria y recogida de residuos de la ciudad de Cáceres
Hace más de 50 años que un cacereño tuvo una revelación. Soñó con una ciudad mejor, más limpia. Con una ciudad moderna, donde la basura y la suciedad dejasen de ser un problema.
Su vocación de servicio contagió a otros, llegando a convertirse en una pequeña familia que hizo suya la idea y que, año a año, fue creciendo y creciendo.
Por grandes y variados que fueran los desafíos a lo largo de los tiempos, esa familia supo enfrentarse a cada reto, adaptarse a cada situación y a crecer e innovar con las nuevas tendencias.
Sin vacilar, dedicados en cuerpo y alma a su pasión, de generación en generación, sus miembros han recogido los pañales de padres e hijos de la mismas familias. Han limpiado y vaciado contenedores de las calles, haciendo brillar nuestra esencia, haciéndonos sentir orgullosos y presumir de nuestro hogar.
No es fácil desprenderse de tantas obligaciones teñidas de unos colores que ya forman parte del imaginario colectivo de la ciudad, de nuestra vida, de la vida de todos. Colores que son cómplices. Azules como el limpio cielo de invierno o naranjas como sus atardeceres de ensueño.
Tras más de medio siglo, llegó el momento de despedirse del orgullo de servir, del placer de compartir, del honor de haber participado en miles de historias junto a generaciones de cacereños, lustrando en un suspiro la Historia de este Cáceres milenario.
Ahora, cuando cerramos el capítulo que nos dio la principal razón de ser y sentir, lo hacemos con la satisfacción de que la esencia de esta empresa no desaparece.
Una esencia que permanecerá en los recuerdos de tantos de nuestros vecinos, y en los rincones que barrimos, los contenedores que recogimos, los papeleras que vaciamos, los grafittis que eliminamos y todos esos manguerazos con que hicimos brillar sus calles empedradas procurando mantener un Cáceres Siempre Limpio.
Con nostalgia y satisfacción cerramos este capítulo confortados con el calor del agradecimiento de una ciudad a la que siempre estaremos agradecidos.
Solamente decimos “hasta la vista” porque, aunque dejamos una parte muy significativa de nuestro servicio a la ciudad, quedan muchos retos aún y otras muchas actividades por realizar para nuestros vecinos con el mismo espíritu que siempre nos ha caracterizado: hacer del trabajo sucio, la labor más bonita del mundo.




